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Mostrando entradas de agosto, 2010

El no lo sabe pero me regalo una estrella

Llegaba a la casa de mis papas era antes de las siete de la mañana, en pants y sudadero, de esos viejitos que la tela es tan cómoda que se ha hecho parte de tu piel, que frío que hacía , la ropa en la que había pensado vestiría ese día, la deje desde el día anterior ahí, con el supuesto de que me quedaría con ellos, pero olvide algo en mi casa y se me cruzo algo importante en el camino, había pasado una noche muy fabulosa, una noche de martes espóntaneo con lluvia, con recuerdos dignos de guardar.
Al entrar todavía estaba algo oscuro, mi hijo aún no estaba listo para el colegio, me dió uno de esos abrazos eternos que se pegan al alma y al mismo tiempo nos dijimos cuanto nos habiamos extrañado. subió corriendo las gradas con esa energía que aún no logro alcanzar, me fui a vestir y me dirigi a la cocina en busca de una taza de café, mi mamá y papa desayunaban acompañados con esa lluvia suave persistente, cuando entro una llamada.
Atendió mi mamá, era su hermana, el tono del monologo que …

madrugada de viernes

Hoy mis pies volátiles dejan huella perceptible en las plumas.
Las huellas se confunden con los sonidos del sendero acuoso.
Los sonidos tienen brillo como argollas recién pulidas por días.
Las argollas tienen extraños usos, me gusta su forma circular.
Circular es la sonrisa insistente que me dibuja el recuerdo de
tus besos incrustados sutilmente en la piel de mi espalda.

lunes 23 de agosto

podría convertir mis besos en viento
mis abrazos en pasos
mi corazón en cielo

quisiera que convirtieras tus manos en piel
tu sonrisa en luz
tus minutos en cada rizo de mi cabello

paseos entre sol y luna

me coloque en la orilla de lo irracional
el viento violento se colaba furioso entre
los pliegues de mis pensamientos
rodeándolos en un abrazo suelto de
adormecimiento consiente

los rayos del sol gritaron desesperados
acrisolaron nuestros labios con sabor a beso
eternamente tibio
la luna creciente gira euforicamente anocheciendo
delicadamente las caricias que nos iluminan en la
oscuridad paciente

sería una locura genuina, pura, sólida, terca
aventurarme a comprender las locuras
emocionalmente divertidas que me llevan de paseo
entre sol y luna

ahora solicito que los días y noches a tu lado
sean giratorias

dos y media

alguna mañana rebelde se convirtió en noche

para probar los ambientes nocturnos

los sonidos oscuros de las madrugadas espesas

y melancólicas que se reproducen sin melodía



soplo su luz para ver si notaba su ausencia

apasionándose en lo que pueden ver las visiones

sin ojos



buscaba acariciar fuertemente con la punta de los dedos

la penumbra obstinada que no cede ni un milímetro

de brillo tenue, que se cuelga victoriosa en la media noche



palpitando, saboreando sin lengua los silencios que trotan

sin rumbo como pasantes de lo irrisorio, bailando en cada

ondulación de los espacios intensos, crónicos

tan permanentes como la noche misma.

huellas

por la madrugada me rebele contra
la [mi] rebeldía desconocida
transparentada

lance una queja escandalosa al horizonte
con objetivo térmico al cosmos

conté unas diez mil veces diez,
respire tan fuerte, hondo y profundo hasta
que me ardieron los pulmones

me tire a escribir como que mi vida
dependía de cada letra tecleada en la hoja
virtual [ tal vez dependa ]

mis huellas dactilares se impregnaron en cada
tecla, evidencia contundente de que se iba
derramando mi corazón desnudo
en un acto fantasioso
tan cercano a la [mi] realidad apasionada

memorias

juego inútilmente entretenido
en la contienda de personalidades
derritiendo momentos pasados

muecas memorables de batallas viajeras
en las tardes sabatinas muy cotidianas
ignorando genuinos regalos intangibles


la despedida efusiva contenía la dosis perfecta
de palabras puñal, conjugadas con montón de heridas
no recomendables en ningún planeta

sin faltar varios cientos de silencios congelados
con apelativos inventados creativamente
por un creativo

piedras

un par de gramos de locura me separan
de saltar en esa cama elástica
subiendo
bajando
aire
piso elástico [no estable]

un par de monstruosos signos de interrogación
tratan de aplastarme al despertarse
me escabullo entre los puntos móviles
y las emociones crueles

un comienzo expuesto [querido]
adormitado
deseado
extrañado
conocido [des]

un final indeseado [inminente]
emocionado
sarcástico
familiar
controlado [des]

sueños que me empujan [me gritan]
debajo del puente
podría estar la transparencia del agua
la entrada unidireccional
salteando la salida


cotidianidades parte dos

en vista de no tener como poder hacer un buen café,
que por cierto aún tengo un paquete sin abrir de uno
de los mejores granos de Guate, que un amigo me
envió desde Cobán, lo cual agradezco desde el fondo
de mi corazón

tuve que hacer un té de canela, porque en las carreras
del medio día del super confundí la de canela con la
de amaretto, llegué al patio de atrás de mi casa

la vida algunas veces parece tan fácil, que dan muchas
ganas de alargar al máximo esos minutos estacionarios
o tener el poder de intercambiarlos a voluntad, por aquellos
momentos fangosos de la vida, en que los minutos nos castigan

estaba divagando en eso mi mente pendiente pero agotada,
mientras me sentaba sobre la grama común, húmeda, aromatizada
a tierra, ambientada a verde naturaleza

quise dejar de pensar por un espacio, las respuestas que saltaban
tan obvias, tan latentes, tan cercanas, vi los árboles de eucalipto
rojo, que poseen esa pequeña y finisima corteza como tela natural
que cae diariamente, con cada milímetro de creci…