dos y media

alguna mañana rebelde se convirtió en noche

para probar los ambientes nocturnos

los sonidos oscuros de las madrugadas espesas

y melancólicas que se reproducen sin melodía



soplo su luz para ver si notaba su ausencia

apasionándose en lo que pueden ver las visiones

sin ojos



buscaba acariciar fuertemente con la punta de los dedos

la penumbra obstinada que no cede ni un milímetro

de brillo tenue, que se cuelga victoriosa en la media noche



palpitando, saboreando sin lengua los silencios que trotan

sin rumbo como pasantes de lo irrisorio, bailando en cada

ondulación de los espacios intensos, crónicos

tan permanentes como la noche misma.

Comentarios

  1. Que lindo poema, me gusto esa mañana rebelde. que lindo cuando uno encuentra estos lados donde se disfruta leer y terminar con una sonrisa cuando llega el punto final.

    saludos.

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  2. Muchas gracias por tu comentario Fabrizio, un saludo para ti también!

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