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Mostrando entradas de octubre, 2010
Ayer me di cuenta de nuevo que mi corazón
sigue en su lugar, que los sistoles y diástoles
bailan al ritmo seductor de tu mirada brillante,
volví a sentir la fuerza de mi sangre que circula
y toca cada centímetro de mi cuerpo como lo hacen
tus manos. Me di cuenta que la temperatura de
mi ser se eleva al mismo tiempo que el calor de
tus labios y que cada uno de tus besos refrescan
mi alma como lo hace diariamente el rocío en
los bosques. Y nuevamente comprobé que no
tengo más palabras que decir entre tus brazos.

un corazón

Es increíble lo que la brisa de un chorro de agua fría
puede hacer en un corazón con varias capas finas secas,
las que fueron provocadas por el sol traicionero que lo
iluminaba en las mañanas y por las tardes lo entibiaba,
pero lo quemaba los mediodías de domingo sin piedad.

Un par de gotas de la brisa fría se aventuran a colocarse
sobre la superficie hidratando pequeños espacios en forma
asimétrica, en alguna de esas capas se va descubriendo por
un momento el color real de aquel corazón que algún día fue
fuerte, vibrante, viviente y blando.

Ahora sus latidos son casi espectrales, casi inaudibles,
recorre los espacios uno a uno, tratando de evitar al sol,
tratando de evitar la luna, tratando de evitar el viento,
pero buscando una brisa fría nocturna para hidratarse,
sin olvidar que siempre todo ha sido y es transitorio.

mínima

Hoy me siento tan mínima en este todo,
quisiera estirar mi mano y arrancar un par
de estrellas azules para conservarlas en una
pecera en mi habitación.

Porque la oscuridad de los días que pasan sin
permiso en mi vida me están lastimando, me
marcan con silencio en mi piel, en mis huesos.

Tengo mucho miedo de sentir miedo en las
tardes y medios días soleados, de buscar lunas
en las calles llenas de gente mezclada con aire.

Necesito llorar tan fuerte y profundo como la
profundidad de aquella laguna que recuerdo
con emoción, pero lo que no recuerdo es como
hacer para llorar, para deshidratar el sentir
cortante, perenne como gotera de agua helada.

Quiero llorar hasta sentirlo en la sangre, aunque
tenga que ser juzgada por ello, quiero sentirme
tan derrotada, sabiendo que no soy perdedora.

Hoy es uno de esos días en los que necesito
borrar la sonrisa perfecta de mi rostro y descansar
a la sombra de una noche cruel y vacía.

Tengo miedo de acostumbrarme y temerle al mismo
tiempo a mi soledad conocida y a la desc…

sin sentido

Algunas tardes me pregunto
porque seguir construyendo preguntas
si cuando las respuestas tratan desesperadas
por salir a flote algunabala perdida de las circunstancias
con pericia les acierta en medio delcorazón y mueren.

Sin haber entregado alguna luz de su esencia,
es una cacería brutal y cruel.

Tengo miedo de que nunca conozca o
ni si quieravea la silueta ambigua de una respuesta huidiza
y me quede con el montónde preguntas acumuladas
como hojas secas en la jardinera de mi patio.

si, tienes razón cada día me convierto más en mi,
el miedo que sentía por ser yo contigo se esfumo,
quedan aún espacios manchados por las sombras.

si, hay algunas piezas coloridas y rebeldes de ti en mi,
el miedo que sentía por perderte se evaporo,
quedan algunos rincones de mi alma que debes desalojar.


hay dias

Hay días en que mi vida se siente como
uno de esas noches burlonas en las que
la oscuridad te arrebata el sueño y lo
rebota por la habitación semi vacía.

Hay otros días en que mi vida tiene ese
sabor rancio, sabe a chocolate vencido, a un
poco de crueldad enlatada, a dulces ácidos.

media noche

Me levante a media noche y recordé tu sonido,
me senté en la orilla de la cama tibia la que me
invitaba a regresar, pero tuve que rechazar su
invitación.

Busque el vaso plástico azul con agua, mi garganta
estaba seca y desesperada, pensé que el agua podría
calmar una de esas dos incomodidades.

Sentí la absurda necesidad de escucharte, era absurda
porque la sentía en mi garganta, comprobé que la
desesperación era por pronunciar suavemente tu
nombre.

A penas logre pararme por el frío cortante de la media
noche de invierno, mis pies descalzos se deslizaron en
el piso cerámico grisáceo, camine unos cuantos pasos
hacia la ventana, corrí la cortina con miedo, aún no sé
bien a que; se me ocurre una lista interminable de
razones, y al abrirla pensé que era el momento justo
para llorar en forma incontrolable.

Pero mientras veía el bosque dormido, fresco, vivo, quieto,
cubierto por la neblina flotante, ni una sola lágrima fría
quiso acompañarme esa media noche de lunes.

elementos

Con tus abrazos me vuelvo aire.
Con tus besos me vuelvo agua.
Con tus caricias me vuelvo fuego.
Con tu despedida me vuelvo tierra.
Vi tus ojos sin promesas para los mios,

pero con una chispa reconfortante de

silencio, se siente como un abrazo de

madrugada luego de una semana de

días gélidos y grises.

quiero llorar

Quiero llorar porque me da la gana llorar esta noche,
quiero gritar tu nombre porque quiero oírlo fuerte,
voy a contar una y otra vez las estrellas de aquella noche.

Voy a escribir con un lapicero bic hasta que se quede
sin tinta,
quiero buscar un chicle bubble yum de menta y masticarlo
hasta que me duela la mandíbula.

Quiero tomarme una copa de vino tinto acompañada de
tu ausencia, de tu recuerdo, de aquel primer beso que se
quedo grabado en las neuronas de mi cerebro y de aquel
abrazo que me deja sin aliento, que lo guardo en mi gaveta.

Voy a jugar a ser más yo y revivir lo que tú significas, para
inyectarme un poco más de mi en cada bocanada de oxigeno,
en cada sorbo lento de vida vivida y perfumada.

Pero antes, quiero llorar porque me da la gana llorar esta noche.

Hoy

varios días con historias se escriben en medio de
nosotros, hay mucho aire que vuela furioso y
apacible entre mi cuerpo y el tuyo, hoy muchos
minutos importantes y efímeros que surcan el
tiempo lo hacen sin nosotros en ellos.

hoy no sé si pueda ser tan fuerte como el sol que
ilumina los días sin tus besos o tan constante como
la luna que permanece en las noches sin tu voz y tu
presencia.

como quisiera haber aprendido cuanto es poco,
cuando es cruel, cuando es injusto, cuando duele,
cuando se pierde, cuando es que la vía se volvió
en un solo sentido.

hoy realmente no se si voy o vengo, no quiero abrir
la brújula antigua que guardo en mi gaveta, no quiero
pinchar la burbuja de esperanza pero tampoco sé si
la conservaré.

desengavetado numero uno

Ahí estaba yo, sentada en la orilla de mi vida
aún no estoy arriba, pero ya no sigo tan abajo.

El viento tibio de un atardecer continuo golpea
mi rostro, acaricia los rizos de mi cabello y se
lleva de a pocos mi tiempo pasado escondido en
algún lugar de mi cuerpo.

Extiendo mi mano derecha hacia el viento tibio
y suelto los últimos pétalos secos que conserve en
mi mente por un tiempo largo, cada uno de los pétalos
se lleva un poco de dolor gaseoso.

El dolor algunas veces solo cambia de estado, hace
días que ya para mi no es líquido, ya no es sólido, pero
hay una parte que aún flota sobre mi vida, algunas veces
se cuela en las ventanas de mi alma y por debajo de la
puerta fuertemente cerrada de mi corazón.

Noche

Esta noche tuve el impulso fallido de buscarte en mi sueño,
mi sueño corría más rápido que la noche, que la luna,
se escurría entre las estrellas, el cielo y oscuros silencios.

Esta noche quise llamarte con mis sueños necios pero inertes,
mi voz corría más rápido que mis palabras y mi sensatez,
se impregnaba en el silencio luchando por no dibujar tu nombre.

Esta noche mi sueño y mi voz extrañan extrañarte en silencio.

mientras

Tú llegaste mientras dormía,
me amaste mientras soñaba.

Tú viviste mientras moría,
me minimizaste mientras corría.

Te alejaste mientras despertaba,
me etiquetaste mientras revivía.

Te devaneciste mientras lloraba,
me liberaste cuando fuiste libre.

cercanía

La cercanía suave de tu voz
el trote seguro de tus besos
las caricias memorables en mi
alma y los minutos olimpicos
en nuestro tiempo, convierten
las cotidianidades en aventuras.

cualquier cosa

Mis dedos escriben por horas
de cualquier cosa, sería un poco
de mucho o mucho de nada.

Algunas veces las palabras me
salvan; otras veces las letras me
miran acusándome de quererlas
sin entenderlas.

La mayoría de las veces un "algo"
me impulsa a gritar o callar con las
letras, a colgarme de una palabra.

A sentirme menos cruel por atentar
en contra de las puntuaciones, a
sentirme menos sola con las frases
llenas de palabras vibrantes, a ser
un poco más de yo, mientras dejo
algo de mi en cada intento de escribir.



sueños

Desde esa ventana rectangular con un balcón blanco oxidado,
ella veía como saltaban las gotas amorfas liquidas, imaginando
colores infinitos que hicieran juego con sus sueños monocromáticos.

Aquellos sueños que había acomodado un domingo por la tarde en
orden alfabético en una vieja caja marrón de madera de pino curado.

Esa particular caja marrón tenía una candado pequeño plateado con
clave de números y letras, ella tenía memoria de las formas lineales,
pero no de la intención de la cantidad numeral o palabra hilvanada.

Decidió esa noche de lluvia necesaria e imaginaria, iniciar una nueva
colección de sueños reciclados, que ahora fabricaba a partir de una
combinación multicolor procurando que hicieran juego sobre lo natural.