Me pregunto esta madrugada nuevamente
si el frío que se cuela entre mis sábanas es
enviado por mis miedos.
Miedos invocados por el tiempo que se
evapora ferozmente entre nuestros cuerpos,
que se mezclan con partículas sonoras de
nuestros sentimientos.
Mi corazón hoy es un péndulo; avanzando con
ganas de regresar, regresando con ganas de avanzar.
Mis letras y tu voz son una fusión paliativa, hoy
no tuve ninguna de las dos.
Mi corazón late en cuenta regresiva.

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