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Mostrando entradas de enero, 2011
Siguió buscando,
entre cosas, futuros, estrellas y piedras.
Con una vida reducida a media vida,
con una escalera de madera apolillada.
Siguió buscando,
levanto pasados, nubes, semillas y rostros.
En compañía de un bote vaciado,
con una lampara quebrada y con aceite.
La búsqueda siempre promete hallar algo,
pero el que busca no necesariamente desea
encontrar algo.
No estaba marcado el principio del fin,
se aventuro un principio hacia adelante,
surcando tiempo, filtrándose en los años,
saltando segundos con pericia latente.

sol y tierra

Hoy el día me sonríe, con esa sonrisa clara y brillante
que me calienta el alma y envuelve mis pensamientos.
Hay cierta vanidad en la gran estrella que ilumina la
tierra, que entibia mi cuerpo, que favorece mi apacible cielo.
Las radiantes nubes flotantes, me recuerdan como el agua
se evapora en algún momento, como aquellas lágrimas
que insistían en salir de mis ojos sin control y que también
se evaporaron dentro de mi.
Hoy sigo creyendo que lo tangible siempre será perecedero,
que lo intangible y transcendente siempre será eterno, en
esta y en otra vida. Esta tierra iluminada por fuera es una
parada transitoria en el camino permanente del que aún
no tenemos memoria.
Las estrellas se filtran por la la cortina de la ventana,
son blancas y envidiablemente brillantes. Verlas sostenidas
de la nada en un todo, me golpea suavemente el alma.
Siempre ha sido el mismo cielo evolucionando sin ser visto,
contenedor infinito de sueños, de estrellas fugaces, de esperanzas
grandes y cortas o pequeñas y eternas. De amores trascendentes
y de amores transitorios. Y de esa magia que flota como esfera
traslúcida que busca el momento perfecto para volver a unir
corazones que se fundieron un día y sobre vivieron intactos al
tiempo para crear su propio cielo, su propio amor y su propio
tiempo.

Tu

Tu voz me recuerda que mi corazón renacido late adentro,
tus palabras hacen que vibren juntos mi alma y mi cuerpo.
Extraño tus besos largos en cuanto terminan, extraño tu
cuerpo en cuanto se aleja del mio. Siempre dejas un poco
más de ti en mi. Cuento los minutos para que nuevamente
me sorprendas, me hagas encontrar estrellas y vuele por
un cielo azul profundo que nunca había conocido.
Este final oscuro ha sido el reinicio luminoso, de lo que quedo en una pausa, a la espera del instante preciso para volar y ser como debió ser.

Después del río

Bajo un majestuoso techo azul profundo acompañado de estrellas,
recordé cápsulas borrosas de mi vida en pasado. Ya no tienen la
potestad de rasgarme, perdieron la autoridad para aplastarme
con etiquetas mentirosas.
El fuerte viento fresco con aroma a manglares de agua dulce,
me transporto a trozos vivientes en mi memoria, los que ya perdieron
el filo venenoso para herirme, ahora poseen un borde afinado
y circular para enseñarme.
Mi cuerpo flotando dentro del manto tibio azul turquesa naturaleza,
revivió espacios dormidos, esperanzas estancadas, lleno palabras
vacías e ilumino futuros anochecidos, confirmando que lo mejor esta
aterrizando lento y suave para arraigarse en una roca que siempre
estuvo.