boca

Sobre el aire hoy encuentro las palabras que salieron
sin rumbo pero con nombre y con sabor a canela.
El sonido del insomnio me susurra al alma que las
palabras expulsadas jamás retornan, nunca mueren,
no pueden ser atrapadas y es imposible borrarlas.
La noche me mira de reojo, me observa lentamente
y finalmente me recuerda que los besos regalados,
robados, compartidos e inventados son como las
palabras que han salido de la misma boca con sabor a maple.
Guardo mis palabras y mis besos, deberé administrar una u
otro dependiendo la ocasión.

Comentarios

  1. guardar besos y palabras! muy sabio!
    saludos!

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