En tu bicicleta

Salta una chispa genial de tu mirada, cada vez que sucedía sin
darte cuenta me regalabas una estrella.
Tu sangre valiente forma parte de mi vida
Si quiero recordarte solo debo saber que no es lo mismo, 
vivir que desear vivir.
Me enseñaste con esta vida y tu nueva vida, esa diferencia latente,
aun sobre tu propia vida, aun sobre tu propio cuerpo.
Esa pasión y voluntad fuerte de desear vivir, de disfrutar de ese
deseo. Es como andar en bicicleta y seguir la libertad del viento
sobre tu rostro, siempre hacia adelante.
Eres admirable y agradeceré cada unos de mis días las chispas que
me dejaste y marcaron mi alma.
Hasta pronto.

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