No hay mucho que pueda salir de mi boca esta noche
las palabras se atoraron entre mi garganta, la razón y
el corazón.
Tratando de no ser la niña malcriada que dice lo 
primero que sale de la amontonazon de palabras del
corazón.
Me quede con la mezcla cortante de frases no nacidas
y lágrimas sin formarse rebotando en mi interior.
Mis manos tiemblan de frió en una habitación que siempre
esta vacía pero no por eso solitaria.
La soledad sin sueño me acompaña temerosa de no hallar
sonidos conocidos en las palabras y en mi ser.
Me sorprendo, me examino, me cuestiono, me atormento,
me inquieto, me sostengo y me consuelo.
Hay cosas que no puedo imaginar, y otras que imaginando
no puedo controlar.
De todo se aprende, esta noche aprendí que puedo ser la 
niña malcriada que regula sus emociones en un tobogan en
medio de razones e ilusiones.

Comentarios

  1. Let it out

    Las emociones son como el agua... fluyen

    Si sentís que no podés decirlo... sos vos o quien escucha?

    ResponderEliminar
  2. muy cierto, algunas veces ambos casos...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ciega