Puerta

Ahí estabas, con tu autentica sonrisa grande y dulce sabor nutella.
Vestías tu misma esencia con aroma a cielo despejado, tal como
te recordaba. El transcurso por la vida han ajustado tu esencia sin
transgredirla.
Tus intensos ojos brillantes lograron hacer sonreír a mi alma, replicando
la misma mirada que me marcaba antes. Cuando todo era más simple,
días como este, bajo el mismo cielo en diferente tiempo.
Mi corazón siente aún la misma magia chispeante al roce de tus manos, 
que acompañan los sonidos vibrantes de tu voz.
Regrese a la puerta de tu vida, cuando tu regresaste a la puerta de la mía.
Ni un minuto antes ni un minuto después.

Comentarios

  1. Tu post me hizo recordar que hay cosas que nunca cambian

    a veces es un problema

    a veces no

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  2. Definitivo, hay cosas que jamás cambiaran,
    puede ser positivo o negativo...
    Pero lo que si es cierto es que todo cambio
    es bueno, es necesario.
    Sin transgredir lo que eres, tu escencia.

    Saludos!

    ResponderEliminar

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